Oratoria argentina

 

Oratoria argentina

Yo que soy una persona e inquieta, una de las cosas que he hecho durante mi viaje por Argentina, ha sido visitar universidades. Además de alguna película tenía la imagen formidable de la facultad de derecho (abajo). Ahí me encontré con este cartel anunciando un taller de oratoria (arriba). Por fin descubrí el secreto de la labia argentina con la que los pibes nos levantan a las mujeres en España. Deberíamos organizar algo así, pero seguro que todos los profesores serían argentinos… para aprender de los mejores.
Facultad de derecho de Bs As
Otro topicazo que confirmé y reconfirmé, fue el del psicólogo argentino. Parece que casi no hay persona en Argentina y menos en Buenos Aires que no haya pasado por el diván para psicoanalizarse… Y parece que cada vez que alguien no sabe que hacer con su vida, va al psicólogo. Creo que en mi caso, ya tendría unos cuantos cientos de horas acumuladas, que en realidad nunca sentí que me faltaran… hasta que me puse a hablar con esta gente del sur… ¡pues tienes que ir che! Y no sé, no sé, pero… millones de pibes no pueden estar equivocados… ¿o si?
Volviendo a la facultad. Como yo tengo el pequeño trauma de no haber podido vivir el ambiente universitario en toda su dimensión, bueno creo que sería una dimensión hiper precaria. En fin que no siento que haya pasado por la universidad, así que estos sitios me atraen mucho, por el ambientillo juvenil e intelectual que se supone que debería haber.
En este caso, en la facultad de ingeniería de Buenos Aires (que es calcada a la de derecho, así se ahorraron un proyecto), vi que las elecciones movilizaban a los alumnos, que ponían sus ideas e ideologías a competir entre ellos. En Zaragoza la participación electoral no llega al 5% (sic) del alumnado, y el poder de los estudiantes está muy mermado. Quizá haya menos por lo que luchar a este lado.
De todas formas no todo está tan mal: a veces cuando los de arriba hacen alguna burrada demasiado obvia (LOE, etc.) una pequeña minoría radicalizada consigue movilizar a cientos de miles de estudiantes y las calles de España se llenan de pancartas, aunque sin llegar al nivel de Francia, donde le tienen bien tomado el gustillo a manifestarse… herencias de la Revolución.

agujeritos en el corazón?

Argentino con agujeritos en el corazón

En Argentina, en cambio, aunque hay mucha vida política en la universidad, como corresponde al continente con los movimientos sociales más potentes del planeta. Espero que los jóvenes no asimilen rápidamente las formas de actuar de los denostadísimos políticos argentinos y repitan los patrones de ellos: clientelismo, falta de respeto al oponente, que tiende a ser enemigo… esas cosas. Y no es que España les llevemos mucha ventaja, sólo 4 años más de democracia.
Aunque quizá sea por el influjo de la civilización europea, que algo se nos ha pegado de tanto compararnos con Francia, Reino Unido y Alemania. ¿Con quién se compara Argentina? ¿ Será Argentina incomparable? En realidad la mayoría de los problemas argentinos, son comunes a los de sus vecinos latinoamericanos…

carlos 056

Cartel revolucionario que uno se encontraría en la conservadora Pamplona

Ese divorcio total entre la clase política y la ciudadanía no puede ser sano… los políticos honestos, que alguno habrá, ven que no tienen ningún crédito social…  De todas formas los políticos no vienen de otro planeta sino que salen de la sociedad…
Menos mal que siempre quedarán los ídolos absolutos de la sociedad Argentina: Diego Maradona y Carlos Gardel, que ahí están para reconfortar el orgullo nacional.

Carlos y Diego

“ninots” en el barrio de Boca

There are no comments on this post.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.